
Foto: Archivo.-
El Gobierno nacional volvió a poner en agenda la necesidad de alcanzar un nuevo consenso fiscal con los mandatarios provinciales con el fin de reducir tributos como Ingresos Brutos y las tasas municipales. Esta iniciativa, que busca profundizar el alivio tributario tras la baja gradual de retenciones, choca con la postura histórica de Tucumán, donde el gobernador Osvaldo Jaldo ya manifestó una marcada renuencia a ceder recursos propios en un contexto de recortes federales. El mandatario tucumano remarca que la quita de transferencias nacionales obliga a la provincia a sostener su recaudación local para garantizar funciones básicas, anticipando una negociación compleja sobre la carga impositiva en todos los niveles del Estado.
El titular del Palacio de Hacienda, Luis Caputo, anticipó que se encuentra en conversaciones con diversos gobernadores para avanzar en un esquema que disminuya la carga impositiva nacional, provincial y municipal. Según el ministro, la intención oficial es aprovechar el alivio sobre las exportaciones para impulsar una discusión más profunda sobre la competitividad. "Estamos hablando con algunos gobernadores ya para hacer esa convocatoria", afirmó Caputo, sugiriendo que una menor carga sobre las ventas externas podría incluso mejorar la recaudación provincial vía el impuesto a las Ganancias, que es coparticipable.
Sin embargo, este avance sobre los tributos subnacionales reabre una disputa de larga data con la administración tucumana. A inicios de 2025, cuando el ministro nacional instó a las provincias a reducir Ingresos Brutos calificándolo como "el peor impuesto que una economía puede tener", Jaldo defendió la estructura tributaria local ante el recorte de fondos de la administración central. En aquel momento, el gobernador recordó que las provincias dejaron de percibir recursos clave como la compensación al transporte y el incentivo docente. “La Provincia continúa sosteniendo los servicios esenciales... esto quiere decir que la provincia se hizo cargo de esos recursos que dejó de mandar la Nación”, sentenció el mandatario oportunamente.

Para el fisco tucumano, la discusión es estructural, ya que Ingresos Brutos representó en 2025 el 79,89% de la totalidad de su recaudación propia. Mientras Caputo utiliza ejemplos de la industria automotriz para señalar que las tasas locales pesan hasta cuatro veces más que los derechos de exportación, Jaldo fundamenta su negativa en la necesidad de no desfinanciar áreas sensibles. “A los servicios en Tucumán, no los brinda la Nación, sino la Provincia y no los vamos a resignar”, sostuvo el titular del Poder Ejecutivo provincial en respuesta a los planteos nacionales de aquel entonces.
La propuesta del nuevo acuerdo fiscal retoma parcialmente el espíritu del consenso firmado en 2017, buscando armonizar tributos y eliminar distorsiones. No obstante, desde Tucumán se advierte que la caída del consumo ya afecta la percepción de impuestos coparticipables como el IVA, lo que restringe el margen de maniobra local. En este marco, Jaldo insistió en que “entre Nación y Provincia nos tenemos que poner de acuerdo, porque la salud, la educación y la seguridad en Tucumán no las paga ni las brinda el Gobierno de la Nación”, remarcando que lo que no se resignará es la prestación de servicios a cada uno de los ciudadanos.